COMUNICACIÓN

21 octubre 2019

Conseguir hábitos saludables en la empresa, un pilar fundamental de cualquier estrategia de comunicación interna

El cuidado de la salud y bienestar en la empresa se ha convertido en una de las principales líneas de trabajo para potenciar el engagement de los empleados.

Escrito por: Alba Tortosa

Es cierto que se trata de una estrategia de gestión de personas que no tiene ninguna obligación legal, pero es que la recompensa de su puesta en marcha solo trae resultados positivos: ayuda a que los empleados se sientan más ligados a la empresa, aumenta su productividad y motivación, y es una excelente herramienta para retener talento, lo que se traduce en una clara ventaja competitiva en el mundo empresarial.

Hay muchas formas de llevarlo a la práctica. Por ejemplo, la puesta en marcha de campañas de salud enfocadas a una causa concreta, como la vacunación contra la gripe, la gestión del estrés, la deshabituación tabáquica, la lucha contra el sedentarismo, etc. O a través de la creación de momentos especiales como poner en marcha el día healthy con un almuerzo saludable para la plantilla, la semana de la salud donde los empleados reciban todos los días zumos detox y fruta en la oficina o, quizás, potenciando el deporte, organizando la participación de la empresa en carreras populares.

Sin embargo, seamos realistas, para que realmente se dé un cambio de hábitos es primordial que haya una implicación directa de los empleados. ¿Y cómo se consigue? Muy fácil: ¡Comunicando!

Saber transmitir de forma acertada lo que la empresa ofrece a través de unos canales determinados (talleres, newletters, cartelería, charlas motivacionales…), unos mensajes claros y atractivos, y un estilo acertado es fundamental para lograr el éxito en cualquier empresa. Y, precisamente, esta necesidad es la que ha llevado a que los departamentos de comunicación sean una parte activa en los planes de salud y bienestar implantados por las empresas. Y es que son ellos, o mejor dicho, nosotros, los que conseguimos a través de nuestras acciones el compromiso conjunto de los empleados.

Desde la dirección se pueden tener muy claros los objetivos, pero hay una realidad: los mensajes no calan directamente en la plantilla si no hay una estrategia de comunicación eficiente que promueva y avale esos cambios de hábitos.

Por ello, el primer objetivo siempre será captar la atención con un insight acertado que les haga implicarse, que les transmita que su colaboración es estratégica y fundamental para conseguir el objetivo y que les deje claro cuál es la forma de involucrarse y qué beneficios individuales y colectivos se pueden conseguir. Y, todo ello, con un estilo positivo, optimista, continuo, sistemático y, siempre, enfocado a la escucha activa.

A pesar de los múltiples beneficios de convertirse en una empresa saludable, todavía son muy pocas las entidades que están implantando planes de este tipo. De hecho, según el último estudio realizado por la aseguradora de salud Cigna, “360 Wellbeing Survey 2019: Well and Beyond”, únicamente el 21% de los empleados españoles recibe por parte de su empresa acciones o iniciativas en este sentido, la mayoría de ellas de gran tamaño. Una pena si tenemos en cuenta que no hace falta ser una multinacional para promover la cultura del bienestar. Simplemente se requiere generar y comunicar salud. ¿Cómo? Apostando por pequeñas acciones que permitan conseguir grandes impactos.

Piénsalo, la salud siempre es lo primero.

SOBRE EL AUTOR

Alba Tortosa

Ejecutiva de cuentas

200 mililitros de periodismo, otros 200 de comunicación, dos cucharadas de cine y series y una pizca de inquietud y determinación. En vaso ancho con dos hielos, mezclado, no agitado.

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